La termita y la carcoma, pese a ser una plaga silenciosa, puede llegar a ser una de las más destructivas que existen. Es precisamente su difícil detección, el factor que favorece su capacidad destructiva. Es por este motivo, que se recomienda un mantenimiento continuo en aquellas estructuras con aplicaciones de madera.

Son susceptibles de ser atacados por la carcoma común, muebles, parquet y pequeños elementos de madera, aunque este tipo de carcoma también lo podemos encontrar en elementos estructurales como vigas y marcos de puertas y ventanas.

El ataque de la termita provoca daños importantes, tanto por el valor del material deteriorado, como por debilitar las estructuras atacadas. Asimismo, no solo dañan estructuras de madera, sino que pueden verse afectados materiales inorgánicos en su busca de alimento.

Evidencias de su presencia:

• Rastros en la pared
• Daños en la madera funcional
• Daños en la madera estructural
• Daños en librerías y papeles
• Daños en muebles
• Movimientos estructurales
• Restos de tierra

Existen diversos tipos de tratamientos para cada tipo de problema que ocasionan estas plagas. Recientemente han ido apareciendo nuevas técnicas de control contra la carcoma y la termita así como novedosos productos.

Es necesaria una inspección previa de la zona dañada, realizada por un técnico especialista de FISA, para poder determinar la magnitud del problema así como el tratamiento más adecuado.